Respira...abre los ojos, te esta tocando. Su piel se acerca lentamente a la tuya. Su mano, movidiza, te toca y...no sabes si seguir o decirle que pare. Tu corazón y tu mente se separan por un momento. Quieres pero no puedes. Quieres pero a la vez te pierdes. Tu corazón te dice que si, que es el momento, que es el la persona que esperabas para darle todo tu ser. Tu mete, sin embargo, te hace recordar y pensar que puede que no sea más que un engaño y que mañana puede que no vuelva a pasar nada más.
Piensas: ¿merece la pena? puede que si o, quizás, puede que no. Pero y ¿qué más da?. Si es él la persona que tiene que hacerte enloquecer, que mas da que solo sea esta noche...La vida se mide por instantes y puede que ese instante solo lo vivas una vez.
El darle todo a esa persona con la que compartes la cama en ese instante, momentáneo, pero instante, puede que cambie muchos aspectos de tu realidad. Si estás ahí es porque ambos sentís algo en común, llámalo atracción, llámalo pasión, juventud, hormonas, alcohol...Lo que es importante es que estas ahí y que tanto tú como él estaís pensando lo mismo. Asi que...
Tu corazón se vuelve a desligar de tu mente y la sangre te bombardea por todo el cuerpo haciendote sonreir...Le tocas, le miras, le sonries...El sabe perfectamente lo que significa esa sonrisa. Le estas diciendo que sí a una noche que se salga de la rutina, a una noche desatada, de dulzura o de pasión desenfrenada, de amor o de cariño, de conocidos o de amistad...
A medida que tu respiración aumenta la de el también lo hace. Te sientes feliz, te sientescomo en una nube...Sabes que solo durará hasta esta noche pero, ¿y qué más da? Te encanta su mirada y su pícara sonrisa...Es tan pillo, pero a la vez es tan dulce, maduro, sincero, loco, apasionante, amante...Es tu pasión de almohada de esta noche, pero ¿y qué más da?
"Nunca sabes como acaban las historias".Alguien muy sabio ya lo dijo y tú, mujer enamoradiza, que habla de corazones rotos cuando ella también los rompe, decide caer en la tentación. Lo hace muy poco, por no decir practicamente nada, porque le cuesta separar su mente de su corazón, pero ella esta noche se siente grande, segura, inquieta...y da el paso, y se entrega, y sonrie, y deja que su mente vuele para dejarle al corazon y al cuerpo el protagonismo de la velada.
Ahora se siente grande, se siente "su mujer de almohada"